Colección Daros Latinoamericana en Fundación Proa
Colección Daros Latinoamericana en Fundación Proa

Curada conjuntamente por Rodrigo Alonso y Katrin Steffen, la exhibición brinda un muestrario de las nuevas prácticas artísticas del continente en toda su extensión. La mirada, netamente contemporánea de la Colección Daros Latinamerica, se aparta de las versiones regionalistas y folklóricas para ofrecer un panorama de producciones reflexivas y críticas, en sintonía con lo mejor del arte actual. Las obras de los artistas que la integran responden a este criterio curatorial, el cual les permite ofrecer una visión parcial pero significativa del arte más interesante de la región.

Las tensiones geopolíticas, la violencia tanto pública como privada, las resistencias y utopías, y el cuerpo como sede del conflicto social, son algunos de los tópicos abordados por las obras escogidas, cuidadosamente seleccionadas con el fin de transformar al espacio expositivo en una arena para el debate y la reflexión.

 

La exhibición, que ocupa las cuatro salas de Fundación Proa, está organizada en grupos temáticos.

Sala 1

Esta sala introduce a la discusión sobre lo latinoamericano, la globalización, y los símbolos del poder.

A manera de bienvenida, la bandera argentina de Fabián Marcaccio, From Raging Aggression to Decoration /De la furiosa agresión a la decoración , llama la atención tanto sobre el tratamiento de los símbolos patrios, como sobre la crisis de la pintura. La pieza muestra plásticamente estas tensiones estéticas y políticas. En diálogo con ella, la artista mexicana Teresa Serrano, recurre en Blown Mold /Molde soplado, a ciertos símbolos de la Iglesia Católica y los materializa mediante el vidrio soplado, una artesanía popular en su país.

El video de Jorge Macchi, 12 Short Songs /12 canciones cortas, recurre a la memoria infantil de la caja de música para procesar titulares periodísticos que aluden a la crisis global, en un juego que entremezcla lo lúdico y lo perverso.

Finalmente, Milena Bonilla, en su obra El Capital /Manuscrito Siniestro, reproduce con su mano izquierda el famoso libro El Capital de Karl Marx, una obra que ha devenido en símbolo de gran parte de la historia reciente, y que posee todavía una importante influencia ideológica sobre nuestra región.

 

Sala 2

En esta sala predominan las referencias a lo cotidiano. La bienvenida corresponde esta vez a la obra de Doris Salcedo, un ropero clausurado por el cemento, pesado por la historia de aquello que guarda y tal vez oculta. Su presencia estremece. Su extrañeza radical pareciera recordar a ciertos objetos de las pinturas de René Magritte. El video de Mauricio Alejo,Memoria, se centra en la tensión de un trozo de papel, en su fuerza interior y su despliegue, que se prolonga en el tiempo como la memoria a la que hace referencia en su título. Rosemberg Sandoval, en su obra performática Mugre, realiza una ironización sobre las obras pictóricas abstractas, realizando una “pintura” con la suciedad de un vagabundo, con la intención de llevar la realidad adentro del museo, pulcro, limpio, sacralizado. Como Marcaccio, Sandoval reflexiona también sobre la crisis del arte y de la pintura. La monumental obra escultórica, Someca de Los Carpinteros, y sus trabajos en acuarela, retoman los iconos que nos rodean, edificios emblemáticos transformados en objetos donde se guarda algo, donde cada uno atesora y custodia su propia historia. En estas obras sobre papel, se hace presente el tiempo, se plasma la evolución de los utensilios que nos rodean. Cierra la sala la monumental obra WWW (World Map) de Vik Muniz, un mapamundi construido con desechos tecnológicos que nos propone reflexionar sobre el mundo contemporáneo y las consecuencias del progreso.

 

Sala 3

Esta sala hace hincapié en el cuerpo como sede de las marcas sociales. Los cuerpos mutilados de las obras Caquetá, David Nro. 5 y Nro. 2, de Miguel Angel Rojas, nos enfrentan a los desastres de la guerra, a la violencia que supo ser cotidiana en su Colombia natal. La belleza busca una vía para mitigar el horror. Frente a él, Rosângela Rennó rescata en sus fotografías las pieles tatuadas de presidiarios, que son vehículos para símbolos de amor, religión, y memoria; marcas que llevan grabadas en sus cuerpos como último refugio. Los objetos del Mostrador de boutique-Peletería humana de Nicola Constantino están realizados con calcos de tetillas, pezones, y color de piel humana, exaltan la contradicción entre el ultraje y la violencia que encarnan, y mediante la belleza que produce el arte, se ofrece irónicamente a la comercialización. Marcos López , en Autopsia, y Dario Escobar enLa anunciación retoman imágenes de la historia del arte para actualizarlas en contextos incongruentes que remiten al pasado y la cultura latinoamericana. El video Bocas de Cenizade Juan Manuel Echavarría se basa en el legado de las historias orales, propio del lugar en el que fue realizado. Las personas retratadas relatan masacres mediante cantos no exentos de poesía y que conmueven al espectador por la belleza y la profundidad de sus narraciones. La acción Limpieza Social de Regina José Galindo, que ofrece su cuerpo como sede para manifestar la represión social, dialoga con la instalación de Teresa Margolles,Trepanaciones, Sonidos de la morgue, quien reproduce el sonido penetrante de una trepanación.

 

Escalera

En este espacio se escucha el audio de la obra La Carrera de Humberto Veléz, que parodia la “seriedad” que los panameños le otorgan a las carreras de caballos. En esta obra, los caballos llevan nombres tales como: Miss Panamá, Papi rico, Oligarca, Visa Americana, One dólar, entre otros, que ironizan sobre las polarizaciones de las clases sociales en Panamá.

 

Sala 4

Lo lúdico y lo maravilloso coinciden en esta sala. Nadín Ospina, en Ídolo con calavera, Crítico extático, y Chacmool, entrecruza imágenes del mundo globalizado con las formas de las culturas prehispánicas. Este diálogo entre la materia ancestral y la imagen contemporánea sorprende por su carácter irónico, arbitrario e infantil. Junto a ellas, el video de Javier Téllez, Letter on the Blind, For the Use ofThose Who See / Carta sobre los ciegos, para el uso de los que ven, muestra cómo un grupo de no videntes de nacimiento reconstruyen la imagen de un elefante sin haberlo visto jamás. Sus testimonios nos hablan sobre los diversos modos de creación y sobre la potencialidad humana para trascender la oscuridad de su propio mundo. Oscuridad y luz están también en la base de la obra de Leandro Erlich. La construcción de la situación surge de una asociación entre historia y preconceptos que el artista intenta cuestionar. Luz y oscuridad vuelven a aparecer en la intermitencia de la resistencia eléctrica de Gonzalo Díaz, que toma un concepto de profunda carga política en tono metafórico. El recorrido finaliza con el video Coexistencia de Donna Conlon, en el cual el trabajo de las hormigas es comparable al esfuerzo humano en equipo. Las hormigas mueven banderas y símbolos de paz y el video nos propone reflexionar sobre el poder de lo colectivo.

De esta forma, la exhibición comienza y cierra con banderas, emblemas de nacionalidad y territorio, y que nos invitan a repensar lo global y lo local

Subir - Galería de Arte, Venta de Obras de Arte